Símbolos de la Unidad Educativa "Ibarra"
Escudo
El escudo adopta la forma de un óvalo de proporciones armónicas, circundado por una franja de color dorado. En su campo central se desarrolla una alegoría cuya figura predominante es el Ave Fénix, representada en actitud ascendente desde las llamas que emergen de una base compuesta por libros. Este elemento simbólico alude al proceso de reconstrucción y renacimiento del pueblo ibarreño tras el terremoto de 1868. En el contexto institucional, dicha imagen adquiere un significado adicional, al representar el resurgimiento y fortalecimiento de las capacidades de superación de la juventud ibarreña, fundamentadas en una sólida formación técnica y humanística.
El escudo se complementa con tres franjas diagonales dispuestas en los colores rojo, azul y rojo, las cuales se replican en el diseño de la bandera institucional. El color rojo simboliza la sangre derramada por los héroes y el profundo sentido de identidad y amor de los ciudadanos ibarreños hacia su territorio, mientras que el color azul representa la belleza de sus cielos y lagunas. En la parte superior del escudo, sobre una cinta de color blanco, se inscribe el lema en latín “SCIENTIA ET VOLUNTAS AD ASTRA”, cuya traducción es: “La ciencia y la voluntad conducen a las estrellas”.
Bandera
La bandera constituye un símbolo representativo de la identidad y razón de ser de la Unidad Educativa “Ibarra”. Está conformada por tres franjas horizontales: una superior de color rojo, una intermedia de color azul y una inferior también de color rojo. El color rojo simboliza la sangre derramada por los héroes y el profundo amor de los ciudadanos ibarreños por su tierra, mientras que el color azul representa la belleza de los paisajes, cielos y lagunas de la región. En el centro de la bandera se inserta el escudo institucional, el cual integra los símbolos adoptados por el plantel y refuerza su identidad y valores fundamentales.
Himno
CORO
Como flor de septiembre naciste
con el nombre de Ibarra inmortal,
bajo un cielo glorioso surgiste
tras la huella del astro triunfal.
I
Juan Francisco Cevallos Almeida
su fecunda cimiente sembró,
frente al monte que es numen y auspicio.
de un excelso camino de honor.
II
Y surgiste del limo sagrado
de esta tierra de azules leyendas,
para ser estandarte aureolado
por las rubias ofrendas del sol.
III
Tu destino es moldear corazones,
y en las mentes sembrar tu ideal,
con trabajo, empeño y canciones
forjar almas que venzan el mal.
IV
Colmenar el trabajo y la ciencia
manantial de virtudes altivas,
'Oh colegio: nos dejas tu herencia
en el pueblo que a diario cultivas.
V
Que nostalgias guardan tus aleros,
tus jardines y aulas tranquilas,
los recuerdos son blancos pañuelos
con las linfas de claras pupilas.